1. Skip to navigation
  2. Skip to content
  3. Skip to sidebar
Source link: http://www.mises.cl/Mises2/?p=539

Diecisiete años de auges y declives

marzo 21, 2012 by

CONDIVIDI:

Autor: Clyde W. Richey. 

La Reserva Federal debe asumir la responsabilidad de nuestra recesión actual. Las semillas de esta recesión se plantaron claramente en 1995 y llevaron a auges y declives insostenibles y posteriormente a un alto desempleo, aumento en los precios del consumo, compañías quebradas y deuda aumentada. Es apropiada en este momento una visión general de los auges y declives de la Reserva Federal y las sorprendentes similitudes con las de los bancos antes de que existiera Reserva Federal (y una consideración de acciones para evitar estos auges y declives destructivos para establecer una economía más sana).

Los problemas económicos actuales

Muchas de las explicaciones actuales empiezan con la suposición de que los problemas empezaron en 2008. En realidad, empezaron en 1995.

Desde enero de 1990 a diciembre de 1994, la oferta monetaria M2 aumentó en unos relativamente modestos 322.000 millones de dólares. Pero después, de enero de 1995 a diciembre de 1999, la oferta monetaria M2 se disparó a unos estratosféricos 1.140.000 millones de dólares.[1] Ver a continuación la tabla de existencias de dinero M2. El resultado del aumento fue crear el auge de las punto-com seguido del declive de las punto-com en 2000.

 

Algunos economistas sí vieron desarrollarse la burbuja de las punto-com. En 1999, George Reisman escribió: “Lo único que puede explicar el actual auge inmobiliario (de las punto-com) es la creación de dinero adicional nuevo”.

Cuando estalló la burbuja de las punto-com en el año 2000, el gobierno y la Reserva Federal desafortunadamente no permitieron que la economía se curara a sí misma como se había permitido en el anterior declive de 1920/21.

El declive de la década de 1920 fue realmente peor que el de las punto-com del 2000. En 1920, el desempleó saltó de un 4% a casi un 12% y el PIB disminuyó un 17%; sin embargo

  1. no hubo estímulo fiscal,
  2. el presupuesto se recortó casi a la mitad y la deuda nacional se recortó en un tercio,
  3. los tipos fiscales disminuyeron significativamente para todos los grupos y
  4. la Reserva Federal no hizo prácticamente nada.

Como consecuencia, en 1922, el desempleo bajó a justo por debajo del 7% y disminuyó al 2,4% en 1923.

Japón, experimentando problemas económicos similares, hizo justamente lo contrario. Thomas E. Woods, Jr. escribía en “The Forgotten Depression of 1920”:

Los grandes bancos, las agrupaciones industriales y el gobierno se unieron, destruyeron la libertad de los mercados (…) [e] impidieron la caída en los precios de los productos durante siete años. Durante esos años, Japón soportó un estancamiento crónico y finalmente, en 1927, tuvo una crisis bancaria de tal severidad que se vinieron abajo muchos grandes grupos bancarios, así como muchas industrias.

En la depresión de diez años de la década de 1930 y la recesión actual en este país, no se siguió el preferible modelo de 1920. Por desgracia, seguimos el modelo de 1920 de Japón.

Más fallos de la Reserva Federal

Repito que en 2000, la Reserva Federal y el gobierno hicieron lo contrario de lo que se hizo a principios de la década de 1920. En 2002, la oferta monetaria M2 iba a aumentar a unos dañinos 2.834.000 millones de dólares desde enero de 2000 a diciembre de 2007. El resultado fue el destructivo declive inmobiliario de 2008. El declive de las punto-com, el declive inmobiliario y el lío económico actual se originan todos en el auge de 1995. La oferta monetaria M2 aumentada todos estos años por la Reserva Federal no permitió que la economía se curara a sí misma. El resultado fue unir todos los errores previos en un gran declive de 12 años.

Desde 1995, cuando empezó el ciclo de auge y declive, a hoy, la oferta monetaria M2 aumentó en 5.553.000 millones de dólares. El resultado fue la inflación. Los productos de consumo que costaban 100$ en 1995 cuestan 148$ (según la Oficina de Estadísticas Laborales del gobierno federal) o 403$ (según Shadow Statistics, una empresa privada) en 2011.

El economista y premio Nobel, Milton Friedman escribió: “La inflación se produce cuando la cantidad de dinero aumenta apreciablemente más rápido que la producción y cuanto más rápido sea el aumento del dinero por unidad de producción, mayor será la tasa de inflación”.[2]

Más peligroso que los aumentos del M2 pudo haber sido el aumento en la base monetaria de 1.735.000 millones de dólares en los tres años que van de septiembre de 2008 a septiembre de 2011 (Ver la tabla justada de la bases monetaria de St. Louis). La base monetaria en los 23 años anteriores a 2008 aumentó en unos relativamente pequeños 668.000 millones de dólares. Bernanke, presidente de la Reserva Federal, dice que el enorme creación de dinero en exceso no llevará a la hiperinflación y que tiene la situación bajo control. Y añade Bernanke:

El Congreso nos concedió autoridad el pasado otoño [de 2008] para pagar intereses en las cuentas de los bancos en la Fed. (…) Los bancos por lo general no prestan fondos en el mercado monetario a un tipo de interés inferior al que pueden ganar sin riesgo en la Reserva Federal.[3]

¿Podría ser por esto por lo que las pequeñas empresas tienen hoy problemas para obtener un préstamo?

¿Qué causa los ciclos de auge y declive? Está claro que empiezan con el aumento de la oferta monetaria. ¿Pero qué convierte al exceso de dinero primero en un auge y luego en un declive? Roger W. Garrison tiene la respuesta.

La teoría austriaca del ciclo económico

Roger W. Garrison, en The Austrian Theory of the Trade Cycle, explicaba primero cómo podía estimularse la economía con ahorros en el consumo sin los consiguientes declives. Luego mostraba cómo es el estímulo de la economía de la Reserva Federal lo que crea el ciclo de auge y declive.

Garrison presentaba y contrastaba los dos métodos en su lección de 50 minutos. Lo que sigue es mi versión abreviada.

El método del ahorro del consumidor: El ahorro del consumidor no crea nuevo dinero porque proviene de la reducción del consumo. Los ahorros van a acciones, bonos y cosas así y como consecuencia se rebaja el tipo de interés y se proporcionan más fondos para la financiación de proyectos empresariales.

El método de la Reserva Federal: Cuando la Reserva Federal estimula la economía, rebaja el tipo de interés aumentando la oferta monetaria. Como no tiene ahorros, crea nuevo dinero. Supongamos que la Reserva Federal crea 1.000.000$ en nuevo dinero y con éste compra bonos a los bancos. Ahora los bancos tienen 1.000.000$ extra en sus reservas. Se obliga a los bancos a mantener en reserva o en la Reserva Federal solo una fracción (hoy del 10%) de los préstamos que hacen con los depósitos que reciben de clientes.

El resultado es que la Reserva Federal y los bancos pueden crear de la nada hasta 10.000.000$ de dinero nuevo en exceso. El nuevo dinero rebaja el tipo de interés, igual que el método del ahorro del consumidor. Sin embargo, es el nuevo dinero el que aumenta la oferta monetaria e infla salarios y precios. El ahorro del consumidor no aumenta salarios y precios.

Además, los consumidores no han reducido su consumo y los tipos de interés más bajos les llevan a consumir más. Esto hace que consumidores y empresarios estén en un tira y afloja sobre fondos, bienes y servicios limitados.

A causa del aumento en salarios y precios, los empresarios necesitan más dinero del que planearon originalmente para terminar sus proyectos.

Si la Reserva Federal decide rescatar a los emprendedores, debe repetir con los bancos otro ejercicio de crear más dinero nuevo. De nuevo suben precios y salarios y de nuevo los empresarios necesitarán más fondos.

Finalmente, por miedo a crear una hiperinflación, la Reserva Federal dejará de inflar la oferta monetaria. Y luego los negocios quiebran y aumenta el desempleo, todo a resultas de que la Reserva Federal crea nuevo dinero para rebajar el tipo de interés para estimular la economía.

En el resumen de su exposición, Garrison escribía:

Un aumento en el ahorro de los individuos y una expansión crediticia orquestada por el banco central ponen en marcha procesos de mercado cuyos efectos iniciales de asignación en la estructura de capital de la economía son similares. Pero las consecuencias definitivas de los dos procesos son muy diferentes: El ahorro produce un crecimiento genuino; la expansión del crédito nos lleva al auge y el declive.[4]

Ciclos de auge y declive antes de la Reserva Federal

Los ciclos de auge y declive no son algo nuevo y han ocurrido desde el inicio de la Revolución Industrial. A finales de la década de 1880, mucha gente en Inglaterra estaba convencida de que la causa del ciclo de auge y declive era la expansión del crédito artificial por parte de los bancos. Los bancos creaban el crédito artificial imprimiendo billetes bancarios y emitiendo certificados de depósito a la vista que excedían el oro en sus arcas.

En 1844, el Parlamento de Inglaterra aprobó la Bank Charter Act para eliminar la expansión artificial del crédito de los bancos. Sin embargo, la Bank Charter Act no previó que en realidad tanto la emisión de certificados de depósitos a la vista como la impresión de billetes bancarios eran las causas de los ciclos. El resultado fue que la Bank Charter Act requería reservas del 100% solo para la impresión de billetes bancarios, pero no para los certificados de depósitos a la vista. Por consiguiente, los bancos dejaron de emitir billetes y en su lugar emitieron solo certificados de depósitos a la vista, que no tenían que estar respaldado por reservas al 100%. Esto continúa hoy. Por tanto, los ciclos de auge y declive sobrevivieron y hoy siguen entre nosotros.

Impidiendo futuros ciclos de auge y declive

A principios del siglo XX, Ludwig von Mises entendió la causa y la medicina para el ciclo de auge y declive. Además, entendió el daño que hacía a la economía la rebaja del tipo de interés. Escribía:

Limitando el uso de medios fiduciarios (papel moneda) (…) ya no sería posible que los bancos emisores de crédito queden por debajo del tipo de interés de equilibrio e introduzcan nuevas cantidades de medios fiduciarios con la consecuencia inmediata de un estímulo artificial para las empresas y la inevitable consecuencia final de la temida crisis económica.[5]

F.A. Hayek explicó con más detalle la idea en 1933.[6]

Roger W. Garrison, en su lección de 50 minutos “The Austrian Theory of The Trade Cycle”, nos proporciona las causas completamente desarrolladas del ciclo de auge y declive.

 

 

Clyde Richey es profesor emérito de mercado inmobiliario en la Leeds School of Business de la Universidad de Colorado en Boulder.

 


[1] Banco de la Reserva Federal de St. Louis, Tabla de oferta monetaria M2 y Tabla 1, Medición de la existencia de dinero, M1, M2.

[2] Milton Friedman, Money Mischief Episodes, In Monetary History, (San Diego, Nueva York y Londres: Harcourt Brace and Company, 1994), p. 193.

[3] Ben Bernanke, “The Fed’s Exit Strategy”, Wall Street Journal (21 de Julio de 2009), p. Opinion.

[4] Richard M. Ebeling, The Austrian Theory: A Summary, (Auburn, Alabama Ludwig Von Mises Institute, 1996), capítulo 10.

[5] Ludwig von Mises, The Theory of Money and Credit (Indianapolis, Indiana: A Liberty Classics Edition,1981), p. 439. [Publicado en España como La teoría del dinero y del crédito (Madrid: Unión Editorial, 2012)].

[6] F.A. Hayek, Prices & Production, and Other Works (Auburn, Alabama: Ludwig von Mises Institute, 2008), pp. 73-104. . [Publicado en España como Precios y producción (Madrid: Unión Editorial, 1996)].

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5938.

PDF    Enviar artculo en formato PDF   

{ 0 comments… add one now }

Previous post:

Next post: